DOBLEGIRO
DISEÑO
Y PUBLICIDAD

Flor de Azucenas 42,
Piso 5, Las Condes
Santiago, Chile.
Tel.: [56-2] 22462070

Se dice que las ciudades las hacen las personas; y pensando en esto, creemos nos vendría bien volver a enamorarnos de Santiago.
La reflexión trajo la idea y quisimos transformarla en un regalo especial para todos nuestros amigos. Un regalo útil: un mejor Santiago.
Un rincón especial, donde el tiempo pasa más lento, donde el sol pega más rico; donde Santiago, más que una ciudad enorme, se convierte en la suma de pequeños lugares.
Aquí tienes Santiago, te lo regalo.


Regálanos el tuyo!

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JUNTO AL ROTO CHILENO

En pleno corazón del barrio Yungay y cuando se hace imprescindible escapar de la comida políticamente correcta, en un rinconcito atrás de la iglesia, emerge la Fuente Mardoqueo… sólo para valientes. Baluarte de los mejores sandwiches de Santiago.


Guillermo Landero
897

En la Vega Central, se encuentra este pequeño local, atendido por una pareja de ancianos; sacrificio, esfuerzo, trabajo de años. Cuando voy, la señora Emilia me saluda, pregunta por mi hijo, –está mala la cosa– me dice, espero la próxima semana poder encontrarla.


Rolando Calfio
EL TABLÓN

“Yo me voy para la cancha, descontroladooo, con los bombos y los trapos te sigo a todos ladoos”
Cantar, saltar, sufrir, gritar. Celebrar un gol y abrazarme con uno de mis hijos o con un desconocido que jamás volveré a ver. Todos los fines de semana hay un tablón esperándome, un lugar donde me conecto con la gente y saco el stress de la semana. Algunos lo disfrutan con un sándwich de potito. Otros con un “Café Cafó!”. Yo simplemente rompiendo cáscaras de maní.


Jaime González
REBELIÓN MASCULINA

Para escapar de la tendencia unisex, que nos ha venido invadiendo de manera globalizada, agradezco haber encontrado un baluarte de testosterona y tradición masculina, heredada de nuestros abuelos, aún en pie y pisando fuerte. Simplemente sentarse en uno de sus sillones y dejarse atender por Don Ricardo –o uno de sus dos hijos– a la manera antigua, sin botellita de agua, acento argentino, ni olores a Keratina, solamente tijeras, peineta, talco y alcohol. Bilbao con H. de Aguirre.


Guillermo Landero
VATICANO CHICO

Este rincón de Santiago es especial y me gustaría compartirlo, porque fue la primera parte donde viví cuando llegué a Santiago y es una linda experiencia para el recuerdo. Fue donde me regalaron el primer vehículo… mi bicicleta. El sector queda en un lugar bien protegido del ruido, con almacenes y bazares, con plazas donde se conocen las personas que ahí viven. Ideal para una provinciana que, por primera vez, llegaba a la capital a vivir. Me sentí muy “como en mi casa”.


Paula González
AGUA DE COLORES

Después de una jornada intensa, sentarse en el pasto de la plaza de la Aviación y ver los juegos de agua y luces puede ser un gran final de día, especialmente en verano. Y aunque suele haber muchas personas, aquí es fácil dejarse llevar.


Daniella Ferretti
360˚ DE ARTE

El arte me apasiona, cada vez que me encuentro con una escultura, la rodeo, la recorro y descubro en ella distintas maneras de integrar el entorno en el que están. Y si eso se suma a interpretar una figura humana, aún mejor. Esculturas, personas que están ahí, mirando todo lo que ocurre a su alrededor… ¡Éste rincón me lo llevaría a casa!. Los invito a descubrir este lugar, detrás de la municipalidad de Las Condes, en La Pastora. Son parte del paisaje urbano.


Beatriz Sepúlveda
EL ALMACÉN DE LA YOYA

Ubicado a la vuelta de mi depto., en Hamburgo con Simón Bolivar, y con su manera de atender y ser “querendona” hacen que el rico pan amasado que vende sea aún más sabroso. El local contiguo, “Tentaciones”, pertenece a su hermano y ambos han logrado mantenerse por más de 30 años a pesar de la arremetida de los grandes y medianos negocios del rubro. Es el clásico boliche de barrio que se niega a desaparecer, gracias a la fidelidad y el cariño de sus clientes, como yo.


Raúl Navarrete
EL ARBOL SILLA

Es un rinconcito que conocí ahora, de grande, me lo presentó Laura, mi hija. Es nuestro “árbol silla”, en medio de la plaza Las Lilas. El tronco se separó en cuatro grandes brazos, en los que te puedes recostar cómodamente y jugar: Ven mamá, sube, siéntate y juguemos.
Yo te sugiero que vayas, subas y juegues, la vista hacia arriba es mi favorita.


Angela Valenzuela
PUENTE EN EL CIELO

Un rincón en el centro de Santiago que me sigue pareciendo mágico es el pasaje Phillips. Puentes que muchas veces vi enmarcados con cielos intensamente azules y otras naranjos. Cada vez que vuelvo al centro no pierdo la oportunidad de pasar por ahí, mirar al cielo y encontrarme con esa imágenes de niñez de la mano de mis padres.


Alejandro Rivera
ROJAS MAGALLANES

No hay como una pedaleada nocturna y un buen acompañante para subir hasta la cima del cerro Panul, respirar y contemplar cómo la ciudad se prepara para un nuevo día. Nos sentamos a descansar, conversamos y reímos terminando el día en este espacio donde lo único que se puede sentir es el viento y mucha tranquilidad. La ciudad me parece más bonita desde este rincón.


Paloma Moreno
EL ENCUENTRO ENTRE ISMAEL Y ESMERALDA

En este rincón de Santiago Centro, en el barrio Bellas Artes, muy aislada, se encuentra una banca que durante mucho tiempo me ha recibido en aquellos momentos que quiero escapar de todo. Las veces que me he sentado aquí es cuando he querido bajar el volumen, poner pausa y disfrutar el momento. Pocos lugares en Santiago logran esto, por eso lo entrego como un muy buen rincón para reflexionar y llenarse de energía.


Constanza San Martín
LA EDAD DE LOS LIBROS

Después de pasar épocas en estantes, maletas viajeras o veladores añejos, vinieron a dar aquí, a la Feria Permanente. Ahora están libres y desparramados en pasillos sin luz natural, nobles e impregnados de ese olor ácido que dan los años. Aquí los libros se mandan solos. Por eso son tan atractivos. De aquí rescaté un par de ediciones agónicas de “Queremos tanto a Glenda” y “El perseguidor”, cuyas tapas pasaron a mejor vida. Aquí la edad de los libros, es un misterio.


Patricia González
EL ÁRBOL PINTADO

La plaza Brasil es uno de los íconos verdes que van quedando en pleno centro de Santiago. De este lugar destaco este árbol pintado y los coloridos juegos-esculturas de Federica Matta. A toda hora encontrarás turistas, parejas, jóvenes y gran cantidad de niños que toman todo lo que este espacio ofrece, haciéndolo propio.


Elisa Rodríguez
NOCHES AL PILPIL

En este lugar… el Liguria de Manuel Montt, he compartido desde que llegué a Santiago las mejores comidas y momentos con amigos y seres queridos. Espero seguir como se dice en buen chileno, compartiendo muchas “noches al Pilpil”.


Walter Rojas
LA VIRGEN Y EL MOTE CON HUESI

Hace unos años atrás tuve un encuentro con la virgen. Tranqui, no me habló, sólo la vi. Estaba buscando una ruta urbana en bici que me hiciera transpirar y encontré el San Cristóbal, buena ruta, porque es cuesta arriba todo el rato. Ahí, en lo alto del cerro, estaba ella. “Ella”, grandiosa, solo se interponía la vista panorámica y un sencillo puesto de Mote con Huesi. Ganó la vista, ganó el mote, ganó el huesi, ¡ganó la Virgen! El rincón del mote en lo alto del cerro San Cristóbal, se hará un devoto.


Sergio Gamboa
UN RINCÓN MÁGICO

Un lugar lleno de alegría y buena onda –la salsoteca Orixas– porque toda las malas se quedan afuera, donde no conozco a nadie y todos me saludan, donde se bota todo el stress y los problemas que nos agobian, porque este lugar te hace olvidar todo eso, donde todos somos psicólogos sin títulos, porque nos escuchamos mutuamente, sin criticarnos. Un lugar encantado, donde todos los achaques desaparecen.


Roberto Maldonado
UN RINCÓN DE LA PLAZA

Aquí, en la plaza del Inca, he disfrutado muchos momentos, tengo muy gratos recuerdos de pequeña. Es donde hago deporte, juego, canto, comparto con niños y adultos, me conecto conmigo, con la naturaleza y con Dios.
Desde este rincón, veo jugar a mi hijo, sus primas, primos y amigos, develando cuánto han crecido en cada nuevo desafío.


Isabel Margarita López
PILARES

Los pilares del edificio Manantiales se han convertido en un soporte para jugar a dar vueltas con mi hijo. Éstos tienen la particularidad de ser varios y puedes recorrerlos fácilmente.


Lorena Lahsen
TROPEZÓN

Restaurante que ofrece platos típicos a precios módicos, para toda la gente que concurre a la Estación Central, es un lugar de encuentro para los que llegan a la capital: aire sureño, vino en jarro y cervezas en botella, mantel plástico ¡bien republicano!


Rodrigo Venegas
MESA CON VISTA

Sentado en esta mesa del restorán “Mestizo”, disfrutando de un rico vino o cerveza, se siente por un momento como si uno estuviera en otra ciudad, menos gris y más verde.


Jorge Barrionuevo
LA CASA CALLE

Al costado poniente del Parque Bustamante, se encuentra la calle José Arrieta, un pasaje cerrado según Googlemaps, pero que en verdad está abierto ya que continúa por debajo de una casa. La historia cuenta que el dueño, resistiendo a la expropiación, sugirió que la calle pasara por su garage, idea que a lo largo del tiempo convirtió a esta innovadora propuesta, en uno de los lugares más lindos que esconde Santiago.


Patricio Ampuero
LA MUJER Y LA BANCA

Siempre que voy al Parque de Las Esculturas me siento en esa banca a descansar y a mirar al resto de las personas y disfrutar de un panorama verde. Frente a la banca, hay una escultura llamada “Percepción” que tiene una inspiración real, un motivo palpable que yo admiro y con el cual me siento identificada: simboliza a la mujer que, en medio de la vorágine contemporánea de la ciudad, que sueña con estar en medio de un lugar con árboles, flores y aves, como en el Parque.


Tania Silva
LAS LANZAS

Corrían los 80’s, los de verdad cuando Nuñoa era “Ñuñork” y no tenía Boulevard. Cuando no nos perdíamos ni una obra en el Teatro de la Católica ni una tocata en La Batuta. Quizás era un poco antes del ’88, cuando apenas nos alcanzaba para las cervezas y los cigarros y no nos importaba. Porque la plata no era tema. En esa mesa, o quizás en la del lado, soñamos Chile, arreglamos el planeta, nos contamos nuestros secretos, creímos en el futuro, fumamos y brindamos y volvimos a fumar.


Pía San Martín
PLAZA SAN BORJA

Es el rincón escogido por los estudiantes para almorzar, conversar y de vez en cuando tomarse algo al caer la tarde. Para mí se ha convertido en una verdadera galería de experimentación abierta al público ya que su costado norte iluminado de noche, así lo permite. Usada por artistas callejeros, estudiantes de diseño, graffiteros, artistas visuales e incluso arquitectos para exponer sus maquetas y trabajos personales asegurando un gran número de espectadores.


Adolfo Correa
GRAN ÁRBOL

De niño a adolescente, este gran árbol del parque Isabel Riquelme, acompañó mis interminables tardes de juegos, demostrando quién de los amigos era el más hábil trepando. Uno que otro porrazo no era motivo para dejar de jugar en lo más alto de sus fuertes ramas. Años después, su sombra cobijó mis primeras y nerviosas experiencias de adolescente y mis primeros cigarrillos. Hoy, de vez en cuando, llevo a mi hija menor a subirse a sus ya grandes ramas.


Mauricio Fraga
DONDE LA VECINA

Este rincón, para mí que soy un provinciano, tiene esa calidez que extrañé en mis primeros años en Santiago. Después de vivir muchos años en la capital, primero en San Miguel y ahora en La Florida, en el pasaje siguiente a este almacén, he vuelto a decir “voy a comprar donde la vecina”, un lugar que me hace recordar, aunque sea un poco, a mi querido Sur. Ni siquiera soy capaz de retener el nombre de la señora que es dueña y atiende el almacén, ya que siempre la llamo “vecina”.


Luis Barría
EL PUENTE DE LOS ENAMORADOS

Para una niña de 10 años que venía cada verano de vacaciones a Santiago, era un logro subir el puente que cruzaba el río Mapocho a la altura de la calle Condell. Me gustaba pararme en la parte más alta a maravillarme con la vista, me hacía sentir grande y poderosa. Hoy, es parte del patrimonio colectivo y tiene innumerables significados para muchas parejas que lo instauraron como especie de altar en donde sellan su compromiso con un candado y románticas declaraciones de amor.


Carolina Hüe
EL RINCÓN DE LOS PAJARITOS

Regalo este rincón de Avenida Pajaritos, donde corro los fines de semana. En este camino reflexiono sobre las cosas importantes y disfruto de la simpleza del paisaje en las mañanas cuando la ciudad esta más tranquila.


Juanita Solorza
RINCONES QUE VAN CAMBIANDO

Te regalo un rincón que probablemente hoy ya no esté igual. La fachada de una casa de la calle Ñuble, casi topando San Diego.
El Barrio San Francisco tiene muchos rincones como éstos. Debe haber por lo menos uno por calle. Rincones vivos, rincones con huella, rincones reales. Rincones que si pasas de largo y dices “un día de estos volveré y me bajaré a hacer la foto” te lo pierdes; porque cuando vuelvas, si llegaras a volver, probablemente habrá cambiado.


Claudio Letelier
EL BANCO

Este banco ubicado en una pequeña plaza en la calle Balmaceda de San Bernardo, tiene un significado especial para mí, es el lugar donde actualmente me siento a ver como mis dos nietos: Christopher y Martina, juegan los días sábados cuando me visitan. Además, es el mismo banco, en que hace muchos años atrás, llevaba también a mis hijos.
Es un lugar donde me siento relajada, tranquila y feliz.


Haydée Fuentes
MINIMARKET EL ESPAÑOL

Donde empieza todo. A una cuadra de mi departamento, en Manquehue con Colón, es donde paso a comprar bebestibles y picoteos para las largas noches de juerga en mi departamento. Un lugar donde me conocen. Atendido por un señor que probablemente no es español, amable pero no tanto. Que cambia totalmente su estado de ánimo los viernes y sábados por la noche. Gracias a este minimarket, mis invitados son atendidos como se debe, como a mi me gusta atenderlos.


Claudio Atria
ANIMITA AMALIA HERRERA

Este altar callejero de calle Echeñique, está a pocas cuadras de la casa de mis papás y forma parte del circuito de ida o de regreso. La fotografié con permiso de Amalia, porque me provoca una sonrisa ver cómo sus familiares y amigos siempre la llenan de flores, guirnaldas, banderas, luces y pinos navideños. Marca el lugar donde una joven ciclista perdió la vida intentando resistir en las calles, frente al contaminante imperio de los automóviles y la falta de ciclovías.


Mónica Díaz
EL CERRO DE LOS RECUERDOS

Un rincón de San Bernardo que no se olvida. Grandes fiestas; Ramadas, volantines, cómo olvidar el Motocross Internacional, tardes enteras metidos en el cerro, cimarras en mi época de estudiante, lanzarse en trineo hecho por nosotros mismos ¡era pa’ sacarse la cresta! Trotar, Mountain Bike y ahora, todo acondicionado para seguir disfrutando de un espacio al aire libre, con un parque, quinchos, canchas de fútbol, etc. ¡Qué grandes recuerdos!


Guillermo Salgado
EN UNA TAZA DE CAFE ESTA LA VIDA ENTERA

La amargura de un desencuentro y el dulce sabor de la reconciliación. El negro intenso de un fracaso y el cremoso blanco de un acierto. Un café es tan parecido a la vida, que muchos creen poder ver el futuro al fondo de una taza. Siempre que quiero meditar o pensar en una idea nueva, me siento en algún café y busco en su sabor las respuestas. Este café en la galería de Arte Trece en el Barrio Italia, tiene el poder de hacerme volver a creer en la vida.


Jaime Atria
UN OASIS EN LA RUTA

Un bebedero de agua común y corriente, pero que satisface las más primarias de las necesidades, es el rincón que a cualquier trotador le regalo en este recorrido.
Ahí llego con el cuerpo cansado pero liviano de cabeza, entonces, me cargo con agua pura, que me llena de nuevo el cuerpo, la cabeza y por que no decirlo, el alma.


Claudio Lara
PLAZA CONCHA Y TORO

Este es mi rincón preferido, lo siento mágico, bello y pacífico. Refleja gran parte de mi vida y mis gustos por la arquitectura y el diseño. Es inspirador y romántico, sobre todo con los colores del atardecer, casi una pequeña parte de Europa inmersa en el centro de Santiago.
En este lugar tuve encuentros con Claudia, mi gran amor y aquí nos prometimos muchas cosas lindas.


Adolfo Henry
ASTRO

Mi rincón queda un poco lejos, sin embargo no tienen que ir a ninguna parte para verlo. Es el astro más brillante en el cielo, el que se ve cerca de la Luna: Venus.
Es un lugar muy especial para mí, porque cuando era niña y tenía mucho miedo de perder a mi abuelo, él me dijo que cuando las personas que uno amaba fallecían, se iban a vivir a la estrella más brillante del firmamento. El poder mirar hacia arriba y sentir que me están viendo, ha sido ante la tristeza de la pérdida un enorme consuelo.


Jessica González